¿Que carajos es una cruda?

El dolor de cabeza, las nauseas, el remordimiento: Dr. Aaron White, del NIAAA (National Institute of Alcohol Abuse and Alcoholism) explica los síntomas de una resaca.

Si, George Bernard Shaw una vez dijo “el Whiskey es un rayo de sol líquido,”, las crudas son un meteorito directo a la cara. Pero, ¿Cómo es exactamente que mucho de nuestra bebida favorita se convierte en un dolor de cabeza palpitante, náuseas vertiginosas y fatiga drenante? El Dr. Aaron White nos ayuda a entender paso a paso las formas en que el alcohol se convierte en nuestro enemigo, culminando en una desagradable cruda.

El dolor de cabeza

“El alcohol suprime la liberación de vasopresina, la hormona que envía señales desde el cerebro a los riñones diciéndoles que retengan líquido.” expone White. Esto nos lleva a orinar como caballo de carrera – tanto que si no acompañamos cada bebida alcohólica con un vaso de agua, lo más probable es que terminemos terriblemente deshidratados. Cuando esto sucede, el volumen de sangre en nuestro cuerpo disminuye, ya que aproximadamente el 60% del cuerpo humano es agua, y la sangre es uno de nuestros depósitos mayores. Para poder mantener un nivel de presión arterial constante ahora que fluye menos sangre a través de nuestras venas, nuestros vasos sanguíneos se estrechan.  Desafortunadamente, este estrechamiento de los vasos sanguíneos también restringe el flujo de sangre y oxígeno al cerebro. Como resultado, el cerebro trata de compensar dilatando los vasos sanguíneos ahí, lo que nos lleva a la hinchazón y un dolor de cabeza “me-di-chingos-de-shots-de-tequila”.

El Vómito

“El alcohol irrita directamente el revestimiento del estómago e incrementa la liberación de ácido” Peor aún: El alcohol provoca que el estómago se drene casi dos veces más lento de lo normal. Esto significa que cualquier mezcla de cerveza, ácido estomacal y Cubas, tiene el doble de tiempo para convertirse en un coctel inductor de vómitos.

El Cansancio.

“Alguien puede quedarse dormido más rápido después de tomar, pero su sueño será fragmentado, y probablemente se despierten más temprano,” dice White. Eso se debe a que, de acuerdo a un estudio de 1998, el alcohol reduce el sueño de movimientos oculares rápidos (REM), disminuyendo el tiempo que se pasa en estado de sueño. Desafortunadamente para nosotros, el estado de sueño REM es conocido como la parte más restauradora del ciclo del sueño, lo que quiere decir que aunque hayas bulteado como vil novato, de todas formas te sentirás cansado y menos productivo el día siguiente.

Otra razón por la que podrías sentirte menos alerta en la mañana siguiente a una sesión masiva de beber alcohol, es porque este es metabolizado por el hígado en un compuesto tóxico llamado acetaldehído. Según un estudio realizado en el 2007 por el NIAAA, “Cuando el acetaldehído se administra a animales de laboratorio, conduce a incoordinación, deterioro de la memoria y somnolencia.”

La Depresión

¿Te has sentido un poco triste o negativo en una cruda? Esto es gracias a  lo que se le conoce como “rebote de glutamina” – en otras palabas, el tomador experimenta los síntomas contrarios producidos por el alcohol la noche anterior.  “La reducción de ansiedad de la noche anterior da lugar a mayor ansiedad e irritabilidad durante la resaca, y la euforia se convierte en disforia” explica White.

Pero oye, el Clamato con cerveza y las mimosas fueron inventados por algo ¿No?